Faro de Llastres, en Lluces, al atardecer

Quiénes somos

No todos los viajes empiezan en un mapa. Algunos empiezan mucho antes, sin que uno lo sepa. Lluces de Ítaca nace de uno de esos viajes.

Merche y su marido durante uno de sus viajes

Nuestra historia

Soy Merche. Nací en Gijón, en una familia que conocía bien el esfuerzo… y también la vida sencilla.

Aunque crecí en la ciudad, mis veranos siempre fueron de pueblo: de tierra, de animales, de juegos al aire libre y de ese ritmo que no entiende de prisas.

Durante años fui ingeniera. Era mi trabajo, pero dejó de ser mi camino.

Después de la pandemia, la vida me empujó a parar. Y en ese parón entendí algo importante: no quería volver a trabajar para otros, quería construir algo que tuviera sentido para mí.

Letrero de Palmián, La Rasa y Faro de Llastres

El origen de Ítaca

Hacía tiempo que mi marido y yo habíamos elegido vivir cerca de Villaviciosa, rodeados de naturaleza, animales y una forma de vida más “a nuestra manera”.

Yo buscaba una pequeña casa para empezar algo sencillo. Pero entonces apareció este lugar: El Caserío Palmián, en Lluces. Un sitio del que nos enamoramos al instante.

Era más grande de lo que imaginábamos. Más complejo. Más arriesgado. Pero también era exactamente lo que necesitábamos.

Y decidimos lanzarnos.

Poema Ítaca de Constantine P. Cavafy

Por qué Ítaca

El nombre no es casual. Hace años leí un poema de Constantine P. Cavafy que habla del viaje, de lo que buscamos y de todo lo que encontramos por el camino.

Ítaca no es solo un destino. Es el lugar al que uno llega después de haber vivido.

Y de alguna manera, este proyecto también era eso para mí: una forma de regresar a lo importante.

Nuestras casas

Casas rurales de Lluces de Ítaca

Lluces de Ítaca no es una casa. Son varias. Cada una con su carácter, su energía y su historia.

La primera fue La Mar, el origen de todo. Después llegaron Nordés y La Biescona, inspiradas en los elementos primigenios, el aire y la tierra, en la naturaleza, en lo esencial.

Aquí nada es casual: los nombres, los colores, los espacios… todo tiene un porqué.

Y el proyecto sigue creciendo, poco a poco, sin prisas. Como todo lo que merece la pena.

La Mar

El origen del proyecto y el primer paso de este viaje.

Nordés

Inspirada en el aire, la calma y la naturaleza.

La Biescona

Un guiño a la tierra, a lo esencial y a lo cercano.

Atardecer en Lluces

La experiencia

Hay algo que se repite mucho cuando alguien llega: la sensación de haber acertado.
Y también cuando se van: las ganas de quedarse un poco más.

Aquí no vienes a un hotel. Vienes a una casa. A un lugar donde:

  • te recibo personalmente
  • encuentras una sidra hecha en casa
  • a veces, un bizcocho recién hecho
  • y siempre, recomendaciones de alguien que conoce bien este lugar

Me gusta pensar que cada estancia es distinta. Porque cada persona llega con su propio viaje.

Cartel cerámico de Lluces de Ítaca

Si buscas ruido, prisas o un lugar más, probablemente este no sea tu sitio.

Pero si sientes que necesitas parar, respirar y reconectar con lo sencillo…

quizá Ítaca te esté esperando.


Varios vídeos para conocer Lluces de Ítaca

Compartimos con vosotros varios de los vídeos que hemos ido creando recientemente. Así podéis conocer nuestros alojamientos. Esperamos os gusten.

Exteriores

Un recorrido por nuestro entorno inmediato.

Casa La Mar

Te invitamos a visitar nuestra acogedora casa.

Apartamento Biescona

Entra y descubre nuestro coqueto apartamento.

Apartamento Nordés

Entra y descubre nuestro coqueto apartamento.

Navidades en Lluces de Ítaca

¡Nuestra felicitación!

Inauguración


Opiniones



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